Inicio Noticias CONVERSACIÓN CON LA NEVERA por -Roger Vilain- X: @rvilain1 #Cultura

CONVERSACIÓN CON LA NEVERA por -Roger Vilain- X: @rvilain1 #Cultura

0
5

CONVERSACIÓN CON LA NEVERA

POR

Roger Vilain

-Roger Vilain-
X: @rvilain1

    La verdad es que cualquiera se hubiese acobardado, menos yo. En principio un intrincado enigma hizo de las suyas, caló hasta lo hondo -la hondura de mi perspicacia-, lo cual supuso alguna rápida inquietud, o para ser exacto, perplejidad más o menos intrusiva mandada al diablo de inmediato. Sin embargo, vuelvo y digo, cualquiera se hubiese acobardado, menos yo.

    Vamos a ver, en general soy un tipo con los niveles de normalidad equilibrados. Lo menciono para distinguir algo esencial: no ruedo por la vida de extravío en extravío, o como se diga. Quien me conoce percibe siempre mi mesura y esto arroja en conclusión que soy un bicho con la piel del equilibrio encima, de la sindéresis y del autocontrol. 

    En fin. Todo viene a cuento gracias a mi profunda condición de ser social. Lo sentenció Aristóteles hace una punta de años, eso de que tú y yo y aquél somos animales de la polis, políticos por antonomasia, cuestión que a estas alturas nadie es capaz de negar. Como necesitamos de los otros, y al revés, tejemos una red de relaciones tan vasta como necesaria. Fíjate en la problemática del siglo XXI, la soledad asfixiante que coge por el cuello al océano de individuos que deambulan por cada ciudad. Semejante clausura es evidencia de cuanto he dicho aquí. Vives en una colmena llamada edificio e ignoras el nombre de quien habita al lado. Moraleja y conclusión: la mencionada asfixia, cualidad de íngrimos y solos en el horizonte que se abre alrededor.

    Hay de todo. Una charla con el señor del kiosco, que va bien. O con el repartidor del gas o la señora de las empanadas. Deportes como éstos suelo practicarlos a menudo, hecho nada despreciable al recordar la problemática que en el párrafo anterior dio cuenta del mundo en que sobrevivimos. En efecto, como cada problemática tiene su solucionática, existen quienes ensanchan las posibilidades de contacto, de unción con los demás a niveles de ámbito sacro o de misterio terrenal por lo bajito.

    Así, la mayoría entabla un blablablá nada menos que con sílfides o elfos, con espíritus dispuestos al diálogo sereno, con sus antepasados redivivos a fuerza de menjurjes y rituales, con sus dobles cuánticos últimamente tan de moda, con orbes de cualquier pelaje y hasta con conciencias de la IA, mira tú por dónde van los tiros. En lo que a mí respecta sostengo que eso y más resulta una maravilla, sobre todo por lo que tiene de oasis y de reparador en el valle de aislamiento ya labrado, contrario a la naturaleza que nos constituye y que el animalejo humano terminó montándose sobre los hombros.    

    De esos polvos, claro, llegaron estos lodos, de los que emerge la historia que refiero. Voy en la tarde a la cocina, tomo algo de café, me acerco a la mesa del rincón y escucho el rugir de la nevera. Lo oigo y pienso y creo dormir y sueño, pero en realidad estoy más despierto que de costumbre. El ruido aparece como siempre, típico zumbido en el silencio de las dos peeme. Entonces, de golpe comprendo su lenguaje, abrazo las palabras, correteo emocionado por la semántica de sus oraciones, yuxtapuestas unas y copulativas todas las demás. El universo se abrió como una rosa al charlar con la nevera. Ahora poco hay que decir porque casi todo ha sido dicho: historias boca arriba y abiertas de par en par, secretos descubiertos en clave de frigorífico, complicidades en pleno ronroneo delatador. Lo comprobé ahí, luego me despedí. Entonces quedamos para otro día.

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

Traducciones!

Profesionales traduciendo
Más información
Cotizaciones sin compromisos
close-link
Click Me