Koulouria Thesalonikis:

Roscas de Salónica

 

Por

Anastacia Chimaras Frangos

Twitter: @AnastaciaChF

Los Koulouria Thesalonikis o Roscas de Salónica son panes tipo baguel, ligeramente dulces, que se consumen en Grecia y en Chipre, especialmente en Salónica, a quien le deben su nombre.

Efectivamente, estas roscas suaves y esponjadas por dentro y crujientes exteriormente, totalmente recubiertas por semillas de ajonjolí (usualmente blanqueadas) adornan todas las panaderías de Grecia y de Chipre, que no son pocas y cuya variedad es ampliamente extensa y reconocida.

Pero en Salónica, están presentes en todas partes: en carritos y mesas callejeras, en ferias, en tiendas de todo tipo, en manos de alegres marchantes y en los lugares más recónditos. Realmente, se constituyen en el emblema de esta ciudad.

Se consumen solas, en desayunos, meriendas, a media mañana, a media tarde y a cualquier hora como ”tente en pie”. Pero también se suelen untar con mantequilla, mermeladas, confites y quesos cremosos. Por supuesto que también se usan como acompañantes de exóticas cremas y otros pasapalos que pueden ir desde lo más simple hasta lo más sofisticado. Además se les utiliza en copiosas comidas como sustituto del pan. Y hoy en día, que está muy de moda, se consumen como sandwiches con los más diversos rellenos.

Estas roscas tienen sus parientes turcos que se denominan Simit o pan turco y que se elaboran de manera idéntica para ser utilizados de manera también idéntica.

Y además tienen sus parientes judíos, los Baguels, que se consumen desde Polonia hasta Israel, pasando por todas las ciudades que cuentan con paisanos de este importante grupo étnico-cultural.

Los Koulouria Thesalonikis son adorables, así que los invito a prepararlos ya que además son muy económicos y de fácil elaboración.

Koulouria Thesalonikis

 

Ingredientes

30 gr de levadura granulada, seca o en pasta

¾  taza de agua tibia

½  taza de leche tibia

2 cucharadas de azúcar granulada

½ Kg de harina de trigo y algo más

1 pìzca de sal

¼  taza de aceite de oliva

Para el recubrimiento:

2 cucharadas de azúcar granulada

2 tazas de agua tibia

Semillas de sésamo o ajonjolí en cantidad abundante

 


Procedimiento

  • Mezclar el agua y la leche tibios con las 2 cucharadas de azúcar, la levadura granulada, seca o en pasta y 1 taza de la harina de trigo, batiendo suavemente con un batidor de alambre hasta obtener una consistencia homogénea.

  • Dejar reposar en un lugar tibio durante ½ hora hasta que crezca y espume. Reservar.

  • Mezclar el resto de la harina con la sal. Reservar.

  • Colocar la mezcla levada, de levadura, agua, leche, azúcar y harina, en un bol e incorporar poco a poco la mezcla de la harina con la sal.

  • Amasar a mano y en caso que la consistencia sea muy pegajosa, agregar algo más de harina. Esto dependerá del grado de humedad que tenga la harina, bien sea por su proceso de elaboración o por las condiciones climáticas existentes. La masa siempre debe ser algo pegajosa así que no se debe exceder con la cantidad de harina adicional ya que entonces los panes quedarían duros y perderían su textura crocante por fuera y suave por dentro.

  • Dejar reposar la masa tapada por una hora o hasta que doble su tamaño en un lugar tibio, dentro de un bol al que se le agregó previamente el ¼ de taza de aceite de oliva.

  • Dividir la masa en 10 partes iguales y elaborar 10 bolitas.

  • Estirar cada bolita sobre la mesa hasta alcanzar un cordón con el ancho y largo deseados. Por lo general, estas roscas son del tamaño de un plato de postre o de café y no muy gruesas. Pero siempre hay quien las elabora mas pequeñas y mas gruesas y a veces trenzadas o en espiral. Este proceso se efectúa sobre la mesa previamente untada con aceite de oliva. La mesa no se espolvorea con harina para no dañar la consistencia de las roscas.

  • Colocar cada cordón dentro de un bol donde se ha mezclado muy bien el agua tibia con las 2 cucharadas de azúcar granulada y dejarlo sumergido entre 30 segundos a 1 minuto.

  • Escurrirlo ligeramente e introducirlo en una bandeja que contenga el ajonjolí, preferiblemente blanqueado, aunque se puede utilizar también el integral. Rodar el cordón sobre el ajonjolí presionando levemente con las manos para que éste se pegue a la masa.

  • Unir los dos extremos para así formar la rosca.

  • Colocar en un molde previamente engrasado con aceite de oliva.

  • Hornear a 200º C, en el horno precalentado, por unos 15 a 20 minutos, aproximadamente, hasta que su superficie obtenga un bello color dorado.

Autor:  Anastacia Chimaras Frangos

Ingeniero Civil – UCV_VE
MSc en Ingeniería Hidráulica – UCV_VE
Twitter: @AnastaciaChF

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